<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- edited with XMLSPY v2004 rel. 3 U (http://www.xmlspy.com) by Natalia Artogas Alexandri (nothing) --><!DOCTYPE contenido SYSTEM "esquema.dtd"><?xml-stylesheet type="text/xsl" href="transform.xsl"?><contenido>	<tabla>		<image>../img/c05pp.jpg	</image>		<flink>			<fadress>MM_openBrWindow('c05pf.xml','foto','resizable = yes,scrollbars=yes,width=755,height=450')</fadress>			<ftext>ampliación foto ++</ftext>		</flink>	</tabla>	<t> Los expedicionarios / Rafael Castro y Ordóñez </t>	<mainbody>		<para>			<br/>		</para>	</mainbody>	<st>Rafael Castro y Ordóñez (Madrid 1834 -  1865)</st>	<mainbody>		<para>			<br/>		</para>Este artista inició sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde cursó asignaturas troncales de Bellas Artes y de la especialidad de pintura, durante los años 1848-49 y 1850. Completó su formación en Paris bajo la tutela del pintor francés León Coignet. Cultivó la pintura de historia y participó en las exposiciones nacionales de Bellas Artes de 1850, 1858 y 1860 consiguiendo, en esta última, una mención honorífica por el cuadro titulado <cursiva>Sancho García presentando a su madre la copa de vino emponzoñado que ésta le había preparado.</cursiva>		<para>			<br/>		</para>El nombramiento de Rafael Castro y Ordóñez como fotógrafo-dibujante de la expedición se produjo después de la renuncia del primer candidato, Rafael Fernández de Moratín. Este pintor y dibujante contrajo una grave enfermedad en Paris cuando se trasladó a esa ciudad para adquirir, en el establecimiento de M. Archiles Deyrolle, los materiales fotográficos que iba a emplear en su viaje con la Comisión Científica del Pacífico. <para>			<br/>		</para>Tras esa renuncia Castro y Ordóñez fue el elegido para suplirle. El nombramiento del nuevo comisionado se efectuó el 28 de junio de 1862 y casi un mes después —el 25 de julio— partió a Cádiz para reunirse con el resto de los expedicionarios. Se desconoce si Castro poseía conocimientos sobre fotografía en el momento de su adscripción a la </mainbody>	<ilink>		<func>irSubapartado,4,cntnt/xml/c03.xml</func>		<iadress>c03.xml</iadress>		<itext>Comisión Científica del Pacífico</itext>	</ilink>	<mainbody>, pero sí sabemos que durante esas semanas recibió instrucciones del fotógrafo más reputado de su época en España, el británico Charles Clifford, quien le transmitió una serie de conocimientos y técnicas. Clifford efectuó también los preparativos necesarios para el viaje de Castro, adquiriendo materiales en Londres y probando los aparatos con antelación a su traslado. Por la realización de esas tareas recibió la suma de 2.000 reales. <para>			<br/>		</para>El artista de la expedición formaba parte del <cursiva>personal auxiliar</cursiva> y su función, al igual que la del disecador, consistía en <cursiva>preservar </cursiva>especímenes para su posterior estudio. Tal y como señalaba el artículo 15 del </mainbody>	<link>		<adress>http://www.pacifico.csic.es/pdf/AB02-1.pdf</adress>		<text>reglamento</text>	</link>	<mainbody> de la Comisión Científica del Pacífico, la labor del dibujante y fotógrafo debía ser la de <cursiva>…representar por los medios que se estimen más convenientes los objetos que le designe el Presidente, el cual dará preferencia a aquellos que pierden el colorido o se deforman por los medios de conservación (...) [y] acompañará en sus expediciones a los individuos encargados de recolectar, para sacar vistas de montañas, cortes de terreno, aspecto de la vegetación, etc.</cursiva>		<para>			<br/>		</para>A lo largo de su periplo americano Castro no sólo hizo fotografías y dibujos, sino que también redactó una serie de crónicas que se publicaron en </mainbody>	<link>		<adress>http://aleph.csic.es/F?func=find-b&amp;find_code=SYS&amp;request=122572</adress>		<text>El Museo Universal</text>	</link>	<mainbody>, la principal revista ilustrada de temática miscelánea de la última fase del reinado isabelino. Parte de las fotografías tomadas por Castro aparecieron reproducidas en esa publicación en forma de grabados de madera, disociadas muchas veces de los textos que remitía Castro a Madrid. Esos grabados aparecieron bajo la firma de los principales ilustradores de <negrita>El Museo Universal</negrita> como Tomás Carlos Capuz, F. Ruiz, Rico, Ortega, etc. <para>			<br/>		</para>El haber combinado las actividades de fotógrafo con las de ilustrador y cronista confiere una gran importancia al conjunto de la obra de Castro, convirtiéndose el conjunto de sus textos e imágenes en una valiosa fuente para el conocimiento de las vicisitudes de la Comisión Científica del Pacífico, del trasfondo ideológico subyacente a esa empresa y de las preocupaciones científicas que animaron a sus protagonistas. De las fotografías que efectuó Castro durante su viaje se conservan más de medio millar, correspondientes a los diversos países y lugares que recorrió Castro: Brasil, Uruguay, Argentina, islas Malvinas, Chile, Perú, Ecuador, Panamá y California. Estas fotografías son fundamentalmente de vistas y retratos de tipos humanos, aunque también hay otras de carácter más científico, como algunas de interés antropológico o ciertas tomas de paisajes naturales. Asimismo conservamos algunos de los dibujos que efectuó Castro de objetos arqueológicos, existentes en museos o gabinetes de Santiago de Chile y Lima.<para>			<br/>		</para>Fotografías de Castro lograron circular muy rápidamente por tierras americanas. Así sucedió con algunas de las que hizo en sus excursiones por California en octubre de 1863 que fueron incluidas como reproducciones litográficas por Edward Vischer en sus libros <cursiva>Sequoia Gigantea, Calaveras Mammoth Tree Grove y Vischer’s Pictorial of California. </cursiva>Otras fueron regaladas a sus anfitriones americanos. Así sucedió con el álbum de 51 fotografías que los comisionados españoles regalaron al emperador del Brasil D. Pedro II en una de las dos audiencias que tuvieron con él en octubre y noviembre de 1862, y que mucho tiempo después —en 1999— ha sido localizado en la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro por el periodista brasileño Airton Seligman. <para>			<br/>		</para>Castro anticipó su viaje a Madrid, y se separó del grueso de la expedición en tierras chilenas cuando se deterioraron las relaciones entre España y las repúblicas andinas, con motivo de la toma de las islas Chincha por la escuadrilla española. Desde Valparaíso emprendió el viaje de regreso a Europa, vía Nueva York. A mediados de 1865 se encontraba en España y poco después – el 2 de diciembre de 1865- se suicidó, disparándose un tiro de pistola en el corazón.<para>			<br/>		</para>	</mainbody>	<sst>Para saber más:</sst>	<mainbody>		<para>			<br/>		</para>		<cursiva>Catálogo de fotografías de la Comisión Científica del Pacífico. Colección CSIC, </cursiva>CD-ROM. CSIC, 2000<para>			<br/>		</para>María de los Ángeles Calatayud y Miguel Ángel Puig-Samper, editores, <cursiva>Pacífico inédito, 1862-1866. Exposición fotográfica, </cursiva>Madrid, Lunwerg editores, 1992<para>			<br/>		</para>Leoncio López-Ocón y Sara Badía, <cursiva>Overcoming Obstacles: The Triple Mobilization of the Comisión Científica del Pacífico, </cursiva>Science in Context, 2003, vol. 16, nº 4<para>			<br/>		</para>Airton Seligman, <cursiva>Epopeia tropical. A saga dos espanhóis que cruzaram o Brasil há 140 anos e as fotos, agora descobertas, </cursiva>Veja, 23 junho 1999, pp. 62-63<para>			<br/>		</para>	</mainbody></contenido>
